Una Primera Mirada al Emprendimiento Social

El Emprendimiento Social es en la actualidad una de mis grandes pasiones. Aunque llevo relativamente poco tiempo vinculado de lleno a las actividades sociales (casi 2 años), es algo que me llena y a través del cual he aprendido muchísimo. Generalmente se asocia la palabra emprendimiento con dinero y en general, bienestar económico. Sin embargo hay mucho más que se puede obtener con el emprendimiento y en esta artículo voy a hacer una introducción sobre el mismo.

Definición Emprendimiento Social

Definir que es Emprendimiento Social no es una tarea del todo fácil. Existen muchas visiones de que es esto, así que voy a aventurarme a definirlo desde mi punto de vista.

Para mí el Emprendimiento Social es cualquier tarea de índole social recurrente, con un objetivo claramente definido, organizado, realizado individualmente o a través de una organización. En otra palabras es enmarcar la actividad social con un objetivo muy claro dentro de las acciones de un individuo o de una organización. Si es a través de una organización se debe tener en cuenta que este debe ser su objeto social principal. Por ejemplo, yo considero que una empresa que realiza donaciones constantemente, pero donde esto no es su objetivo principal, no puede considerarse  Emprendimiento Social.

 

¿Por qué hacer Emprendimiento Social?

Estoy convencido que son muchas las razones por las cuáles se desea hacer Emprendimiento Social.

La “cosquillita” del emprendimiento social me nace a mí en el Colegio. En los últimos años, por ley del estado colombiano, todos los bachilleres debemos realizar actividades de servicio social, dividido en un periodo de 2 años. Adicionalmente yo realicé el Bachillerato Internacional, en el cual también se debían llevar a cabo actividades de servicio social. La verdad es que estas actividades nunca colmaron mis necesidades ni expectativas y quedé esperando más, pero no encontré como satisfacer esta necesidad. Entonces como primer punto tenía una necesidad latente de ayudar a mi comunidad.

Segundo, siento que he sido una persona muy afortunada y con muchas oportunidades. Nací en una familia unida, económicamente bien. He estudiado en los mejores colegios y universidades del país. También he podido viajar y darme muchos gustos y lujos. Yo creo mucho en el equilibrio de la vida (el Karma, tercera ley de Newton o como lo quiera ver). Con tantas cosas buenas que me han sucedido, siempre he sentido un deber moral de devolver algo. Y no es devolver cualquier cosa por hacerlo, es hacer algo muy bien hecho. Quizá por esto mismo fue que las actividades que realicé en el Colegio nunca me llegaron y siempre quise más.

Hacer actividades sociales, en especial en un país en vías de desarrollo como Colombia es todo un reto. En cada actividad la persona se debe probar, debe hacer uso de todos sus conocimientos y ser muy recursiva. Entonces como tercer punto está el conocimiento y crecimiento profesional.

Cuarto y último, y queriendo decir aunque no del todo convencido, que es el punto menos importante, se encuentra la satisfacción personal. Desde que estoy involucrado plenamente en el tema del emprendimiento social, donde tengo la oportunidad de meterme físicamente de lleno en actividades sociales, cada vez que realizo una actividad obtengo 2 resultados: cansancio por llevar a cabo la actividad y una incomparable satisfacción personal. Las palabras se quedan cortas para describir la satisfacción que se obtiene al darle la mano a un niño necesitado, al ver su sonrisa cuando por ejemplo se come un perro caliente que yo le entregué. Lo más cercano para que me entienda quien no ha llevado a cabo esto, son las endorfinas que se producen después de una jornada de ejercicio. Es decir, después de una de estas actividades uno queda pleno.

 

Fuente: Un emprededor.com

 

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