La banca en México “es una de las más sólidas, tiene liquidez, capital, solvencia, es una de las más capitalizadas del mundo, más que la de muchos países, más que la de Estados Unidos”, señaló el presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), Gustavo Rodarte de la Serna.
Molesto sobre las recientes declaraciones del expresidente mexicano, Carlos Salinas de Gortari, el financiero insistió reiteradamente que las palabras del exmandatario “no merecen una opinión”.
De visita en esta ciudad donde acompañó en su toma de posesión al nuevo presidente del IMEF Guadalajara, Javier Castañeda Ibarra, el representante nacional declinó opinar sobre las críticas emitidas recientemente por el expresidente Salinas, quien responsabilizó nuevamente al expresidente Ernesto Zedillo de la extranjerización de la banca.
Rodarte las consideró fuera de tiempo y conminó a los medios de comunicación a no darle más cobertura: “Es un buen momento para que el expresidentes Salinas se mantenga callado” e insistió: “El tema quedó terminado y no creo que la prensa deba dar importancia y cobertura al expresidente Salinas”.
Indicó que en México el problema de la insuficiencia de crédito no se debe a la banca sino a la “informalidad de las empresas”, pues muchas tienen números muy negativos para justificar la evasión y así no son sujetas de crédito.
Sin embargo, aquéllas con solvencia y proyectos viables “no tienen ningún problema para acceder al financiamiento”, aseveró.
En torno a las reformas para regular servicios financieros, entre ellas las sanciones contra despachos de cobranza que hostiguen a clientes morosos de la banca, el presidente del IMEF cuestionó al Congreso por la falta de enfoque.
“Hay muchas cosas más importantes y están legislando sobre temas que no son nada prioritarios. Tenemos el problema de 50 millones de pobres, de 30 millones de subempleadas o desempleadas y esa es la prioridad de México, no que si son incómodas las llamadas para los morosos”.
El Legislativo debería centrarse en las reformas estructurales, en crear reglas para fomentar la tecnología y el crecimiento económico, pero “nuestros representantes son incapaces de ver hacia delante”, se quejó Rodarte.
También cuestionó las reformas a la Ley de Banco de México para incluir entre sus atribuciones la responsabilidad de ver por el crecimiento económico e imponer topes a las tasas de interés.
Del primer punto dijo que si la macroeconomía funciona bien es porque se dotó de autonomía al banco central, por lo tanto, “el crecimiento económico no debe ser un mandato del Banco de México”, pues con su prioridad actual de vigilar la inflación han sucedido cosas muy importantes, entre ellas “propiciar financiamiento accesible”, pues hace 15 años una persona de bajos ingresos no podía adquirir una casa o un vehículo con un crédito bancario porque “las tasas de interés eran absurdas”.
En relación a topes en réditos el presidente del IMEF opinó que hay otras instancias más adecuadas en lugar de Banxico, como la Comisión para la Defensa de los Usurarios de los Servicios Financieros (Condusef).
“Lo mejor habría sido darle más fortaleza a la Condusef y no estar desvirtuando la labor de Banco de México. Mejor darle mayor capacidad de gestión a Condusef porque es sólo un organismo conciliador y esto no es suficiente para realmente resolver los conflictos entre particulares y bancos. El tope a las tasas debió recaer en la Condusef no en Banxico”, afirmó Rodarte.
Panorama positivo
En otro tema, el presidente del IMEF confió en la recuperación de la Inversión Extranjera Directa (IED) y aunque la expectativa gubernamental es de 15 mil millones de dólares, el organismo prevé será mayor “de 17 mil millones de dólares”.
Entre los rubros que ayudarán destaca el sector Turismo, la industria maquiladora por la reubicación de plantas automotrices desde Estados Unidos y diversas marcas que están ampliando su capacidad en México.
El IMEF también pronosticó recuperación importante en la IED asociada con el programa de infraestructura mediante la construcción de carreteras, presas, plantas de generación eléctrica y en menor medida por la llegada de capitales al sector Telecomunicaciones, pues aunque se están abriendo oportunidades en banda ancha, el inversionista extranjero muestra desinterés ante la dominancia de empresas que mantienen monopolios, concluyó Rodarte de la Serna. (Con información de Finsat/Gabriela Chávez/JOT)
Fuente: El financiero en línea
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