Está demostrado que integrar una estrategia de innovación, es beneficioso para la propia organización ya que impulsa su desarrollo y su capacidad de asumir retos.
Vivimos en un país muy competitivo donde el cliente gobierna como nunca antes. Vemos a diario consolidarse nuevas empresas y negocios ofreciendo siempre lo mismo, pero ¿cuántos de ellos ofrecen nuevos productos y servicios, o sustancialmente mejorados?. Sin lugar a dudas, la innovación ayudará a los emprendedores de hoy en su lucha por prosperar en un contexto de cambio dinámico y a sobresalir del resto de los competidores en el mercado.
El mundo empresarial se compone de dos ramas distintas: Mercado conocido y el desconocido. En la primera las empresas únicamente se enfocan a mejorar continuamente sus procesos para evitar la etapa de obsolescencia de su producto.
La otra comprende todas las empresas, productos o servicios que todavía no están en el mercado. Estos se encuentran enfocados a la generación de ideas técnicas que les permitirán obtener nuevos productos, procesos y servicios, o mejorar radicalmente los ya existentes.
Desde esta premisa, la innovación resulta un factor esencial en las organizaciones para aventajar y mantener su competitividad empresarial. Sin embargo, a las compañías mexicanas les resulta difícil convertir buenas ideas en grandes negocios, ¿por qué?, porque muchos de los empresarios de hoy consideran que tendrán una mayor seguridad sobre su inversión si replican los conceptos y el know how de otros negocios similares en su actividad económica o simplemente los franquician. Las Pymes erróneamente piensan que implementar una estrategia de innovación en su gestión únicamente puede ser factible por las grandes corporaciones ya que ésta implica barreras tales como:
Acceso al financiamiento
Adquisición de licencias
Inversión Constante
Costos de capacitación
En este proceso de carácter creativo se pueden utilizar distintas prácticas de gestión de la innovación que les permitirá ayudar a su negocio. Los siguientes criterios constituyen una guía para desarrollar ideas innovadoras:
Conocer la competencia y las tendencias de la industria.
Realizar encuestas de uso y hábito.
Elaborar estudios cualitativos de percepción y satisfacción.
Propiciar brainstorming con los equipo de trabajo.
Identificar supuestos restrictivos acerca del Know How de la industria y generar actividades que puedan impactar en ellos.
Formular una planeación estratégica de mediano plazo que sea realista.
Realizar cambios en los modelos de negocio acordes con la planeación.
Proteger y conservar los desarrollos innovadores (Patentar).
Debemos de recordar que cerca del 60% de las pequeñas empresas no sobreviven más allá del primer año de operación y ello se debe a múltiples factores, pero uno esencial es producto de las prácticas empíricas y rutinarias que se instrumentan para atender las necesidades de los consumidores.
fuente: Mundo Ejecutivo
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