DESAROLO ECONÓMICO
En esta etapa de crisis económica, las inversiones en tecnología, educación e innovaciones son buenos caminos para construir un futuro sostenible en México
Es difícil resistirse en estosmomentos a hablar de lacrisis económica, sobretodo cuando la intención es reflexionarsobre la situación paraMéxico en este 2009. Ya muchose ha hablado sobre el fenómeno,desde explicaciones sobre lascausas que lo detonaron, hastaespeculaciones sobre cuándoterminará.
Por mi parte, debo confesar quehace algunos meses pensé que laquiebra de los bancos en EstadosUnidos se contendría de maneraeficiente en ese segmento financiero,sin permear a la economíareal. No era la primera vez que elmercado de bienes raíces en EstadosUnidos se veía en problemas.No obstante, no logré veren ese momento los alcances yramificaciones del problema quese estaba gestando en el mercadode derivados y de segurosde hipotecas. Hoy sabemos queincluso la división financiera deGeneral Motors tenía fuertes inversionesen bienes raíces, y quehasta universidades privadas degran prestigio como New YorkUniversity tuvieron pérdidascuantiosas por haber confiadoen Bernard Madoff.
Ante el temor de una debaclefinanciera sin precedentes, inversionistascorrieron a moversu dinero buscando resguardosseguros. Sumado a eso, losbancos e instituciones de créditoy coberturas tuvieron querevaluar sus activos a precio demercado, incrementando significativamentesus posiciones depasivos, tanto a corto como alargo plazo, lo que originó quetambién salieran a buscar dinerofresco para recapitalizarse.
Este movimiento en el sistemafinanciero atemorizó al consumidor,lo que originó una contracciónen las ventas, y por endeuna acumulación de inventarios,que a su vez llevó a las empresasa reducir su producción. Comoejemplo está el caso del sectorautomotriz, que ha visto reduccionesen sus ventas de entre el40 y 50% en términos anuales,desde GM hasta Toyota, pasandopor Ford y por Chrysler, porsupuesto.
Todo esto sería relativamentesencillo de entender que hayapasado en Estados Unidos. Despuésde todo, ellos iniciaronel problema. Sin embargo, laglobalización ha incrementadola interdependencia ente lospaíses, para bien o para mal, yel resultado es que todo lo queacabo de describir ha sucedidoen prácticamente todo el mundoglobalizado, incluyendo Europa,Asia y Latinoamérica; por supuestoque a diferentes niveles ycon diferentes “sabores” en cadaregión.
Relación de doblefilo
En nuestro País, sin duda algunala gran dependencia comercialque tenemos con Estados Unidosnos ha hecho más vulnerablesa esta crisis externa. Más del80% de nuestras exportacionesvan a ese país, y una buena cantidadde las exportaciones estánrelacionadas con el sector automotriz.
Si bien es cierto que esta relacióncomercial nos ayudó de manerasignificativa a salir más rápido dela crisis de 1995, ahora nos perjudica,pues dependemos significativamentede la reactivaciónde la economía norteamericana,que sin duda sucederá, peromientras tanto sufrimos las consecuenciasde una alta dependenciacomercial.
La entrada de divisas por lasexportaciones que se generarongracias al Tratado de LibreComercio de América del Norte(TLCAN) vino a compensar lapérdida de liquidez de la economíadoméstica en 1995; peroahora, en esta nueva crisis, nohay tal generación de divisas,pues nuestro socio comercial esquien tiene problemas de liquidezy no está comprando.
Creo sinceramente que esta situaciónactual nos debería dellevar a repensar la orientaciónde la política económica enMéxico. Definitivamente debemosseguir aprovechando la globalización,la apertura de nuevosmercados como el asiático,y particularmente el mercadochino. Sin embargo, debemosaprovechar esta coyuntura quenos obliga, hasta cierto modo, aser más austeros, y buscar fortalecerel mercado doméstico.
Por ningún motivo estoy abogandopor una nueva política desustitución de importaciones,cerrando las fronteras a productosinternacionales como lo hicimosen los sesentas. Más bienestoy pensando en que ahora,más que nunca, debemos apoyarla creación y el desarrollo de empresase industrias nacionales.
Proyectos productivos “salvavidas”
En principio, esta crisis financieranos está obligando a acelerarel proceso de generación de empleo,y la mejor manera de hacerloes fomentando la creaciónde empresas formales. En épocasde crisis la mejor receta para saliradelante es ahorrar e invertir.Ahorrar implica que debemosadquirir sólo aquellos productos y servicios realmente necesariospara vivir bien, pero de una maneraaustera. En este sentido,creo que tenemos mucho queaprender de los europeos. Invertirimplica que debemos ponernuestro dinero a producir parael futuro. Sin duda alguna, inversionesinteligentes son aquéllasque nos ayudarán a construir unmejor futuro, como la inversiónen tecnología, en educación y eninnovaciones. Se trata, sin duda,de buenos caminos para construirun futuro sostenible. Enpocas palabras, debemos de deinvertir y emprender.
En México aún tenemos muchasdeficiencias en infraestructuraproductiva, que podrían resolversecon proyectos estratégicoscoyunturales como los que estaépoca demanda. La mayoría delos países del mundo están incrementandosu gasto públicocon el objetivo de incentivar la creación de empleo y la movilizaciónde recursos financierosen el mercado. México no sequedará atrás en esta iniciativa,sin embargo, tenemos que asegurarnosde que los proyectos semuevan rápido, que promuevanla innovación tecnológica y quesean realmente efectivos, de locontario, habremos perdido unamuy buena oportunidad paraapuntalar la capacidad productivadel País, para sentar las basesencaminadas a la diversificaciónde la economía mexicana, y paradisminuir la dependencia quetenemos de un solo socio comercial.A nivel personal, creoque debemos usar inteligentementenuestro dinero, invirtiendoy emprendiendo; cada quiendecidirá en qué invertir y quéemprender, pero la clave es quedebemos invertir para el futuro,y emprender proyectos ganadores.
Comparte la liga de este artículo: http://bit.ly/9U6vqb














