en punto de equilibrio
Sólo el 30% de los negocios familiares sobrevive a la tercera generación, y si se toma en cuenta que en México abundan estas empresas, el problema es grande.
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Luís Morfín
Por Luís Morfín Avilés
Director General de MeTRIX, S.C., Despacho de consultoría en finanzas y negocios, con más de 20 años de experiencia.
luismorfin@prodigy.net.mx
Conozca cuál es la razón principal que conduce a las empresas familiares al fracaso
Tengo más de 20 años como consultor en asuntos financieros y de negocios. Ahora que me he involucrado en el tema de Empresas Familiares, he llegado a la conclusión de que cuando éstas diagnostican que su problema es financiero, se debe a la presión económica que ejerce la familia sobre ellas. “Empresa pobre, empresario rico y peleado con la familia”. ¿Dónde escucharon esto?
Cuando analizo la parte financiera de un caso, lo primero que indago es el número de hermanos socios y familiares que trabajan en la empresa (hijos, sobrinos, yernos). Además, averiguo si el terreno y el edificio forman parte de los activos de la empresa, o si están registrados en una inmobiliaria.
Los familiares que trabajan en la empresa, los que no trabajan en ella y la inmobiliaria (que cobra una renta por el uso del terreno y edificio por encima de las rentas del mercado) desangran de más a la empresa, porque el contador y fiscalista recomiendan disminuir la base fiscal para reducir las contribuciones de impuestos: ¿cómo?, pues aumentando los gastos.
El índice de mortalidad de las empresas familiares es muy alto. Por un lado, sólo el 30% sobrevive a la tercera generación, y por otro, la esperanza de vida de una empresa familiar es de 25 años. También, habría que recordar que en México el 87% de las empresas son pequeñas. Todas son familiares.
La explicación más práctica de porqué las empresas familiares se deterioran y desaparecen, radica en que las relaciones entre los miembros de la familia y la empresa no están en equilibrio. Es decir, se genera una confusión entre la propiedad (dueños), la empresa (trabajo) y la familia.
Inversión sin retorno
Al final del túnel, tal confusión se convierte en un asunto de orden financiero: “el dinero invertido en la empresa puede dar para la familia, pero el dinero invertido en la familia no da para la empresa”.
En la gráfica anterior se puede apreciar el grado de complicación, confusión y desequilibrio en las relaciones potenciales, si no se toman decisiones estratégicas en torno a la empresa familiar.
Pero, ¿qué hacer para minimizar el riesgo de desaparición de las empresas familiares? En principio tendría que decir que no existen recetas. Cada empresa tiene sus propias características y particularidades.
La buena noticia es que sí existen soluciones para armonizar las relaciones entre la empresa y la familia, para que haya continuidad. Por ello, cada empresa requiere meditar y reflexionar sobre los compromisos actuales y futuros que tiene con la relación familiar.
El tema de empresas familiares es tan grande como el número de negocios que pertenecen a ésta categoría. Sin embargo, para reflexionar más sobre este asunto, hago las siguientes recomendaciones:
Aceptar que existe un problema potencial en la empresa familiar. A ustedes también puede suceder la problemática, para ejemplo está Grupo VH. El problema no fue financiero, ni legal. El origen es un problema de relaciones de la familia con la empresa.
Tomen la iniciativa de capacitarse en los temas de empresas familiares: dinámica, sucesión, manejo de conflictos, protocolo familiar, ética y valores, marco jurídico, entre otros.
Al respecto, la Universidad UNILIDER tiene un diplomado en Desarrollo de Empresas Familiares, único en la región.
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