DESARROLLO ECONÓMICO
México ha bajado su posición de competitividad mundial en los últimos diez años, pues inició la década del 2000 en el lugar 42 y ahora ocupa el sitio 60 entre 133 países
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Por Pablo de la Peña Sánchez
Doctor en Administración Pública y Política en la UofA.
Imparte clases de Economía Política Internacional
y es Director Académico de la división de Profesional y Graduados en el ITESM Campus Sonora Norte.
ppenia@itesm.mx
Reflexione sobre los cambios que podemos hacer para impulsar el crecimiento económico del país
Cada vez hay evidencias más sólidas de que estamos saliendo de la crisis financiera mundial, pero sinceramente no veo evidencias, o ni siquiera signos, de que estemos haciendo algo para resolver la crisis de competitividad que tenemos en México.
El Foro Económico Mundial publica anualmente un ranking de países en el que evalúa su posición competitiva. México ha bajado constantemente su posición en los últimos diez años. Iniciamos la década del 2000 en el lugar número 42 y la estamos cerrando ahora en el 2010 en el número 60, de un total de 133 países.
Nos preguntamos qué hemos hecho o qué hemos dejado de hacer para caer hasta la posición número 60, flanqueados por Panamá en la posición número 59 y por Turquía en la 61. Creo que más bien, la respuesta tiene que ver con lo que NO hemos hecho.
El Foro Económico Mundial analiza la posición competitiva de cada país en función de doce pilares, que van desde el tamaño del mercado medido por el Producto Interno Bruto (PIB), hasta la eficiencia del mercado laboral, pasando por la eficiencia de las instituciones y por el nivel de educación primaria y la disponibilidad de tecnología.
En la tabla podemos ver la posición que ocupa México en el 2010, en cada uno de estos pilares competitivos, y lo que podemos observar es que el nivel de educación superior y capacitación, la innovación, la eficiencia del mercado de bienes, las instituciones y la eficiencia del mercado laboral, son nuestras principales deficiencias, o áreas de oportunidad, pues ocupamos las posiciones 74, 78, 90, 98 y 115 respectivamente.
Por otro lado, hay que reconocer que el tamaño del mercado y la estabilidad macroeconómica ocupan lugares importantes. El tamaño del mercado es básicamente el tamaño de nuestro PIB, que a precios de mercado estamos ya en el trillón de dólares anuales y, con una población de un poco más de 100 millones de personas, definitivamente somos un mercado atractivo para muchas empresas multinacionales.
La estabilidad macroeconómica es, sin duda, el resultado de la aplicación de una política económica relativamente ortodoxa, que cuida el nivel de precios, la estabilidad del sistema financiero y las finanzas públicas, pero el principal problema que tenemos en nuestro país en términos de competitividad no está aquí, es decir, no depende de nuestras variables macroeconómicas, sino de factores estructurales que no hemos logrado resolver.
| Pilares Competitivos de México | Posición en el 2010 |
| Tamaño del Mercado | 11 |
| Estabilidad Macroeconómica | 28 |
| Sofisticación de los Negocios | 62 |
| Educación primaria y Salud | 65 |
| Infraestructura | 69 |
| Disponibilidad de Tecnología | 71 |
| Sofisticación del mercado financiero | 73 |
| Educación Superior y Capacitación | 74 |
| Innovación | 78 |
| Eficiencia del mercado de bienes | 90 |
| Instituciones | 98 |
| Eficiencia del mercado laboral | 115 |
Fuente: Global Competitive Index 2009-2010. The World Economic Forum
Desde hace más de diez, años hemos oído que estamos en proceso de que nuestros legisladores aprueben las reformas estructurales que nuestro país necesita para mejorar su competitividad, pero la verdad es que ya pasó al menos una década desde que pensamos que después del 2000 realmente veríamos cambios significativos en estos temas, y aún no hemos concretado nada.
Es entendible que los retos que enfrentamos no son para resolverlos de la noche a la mañana, pero ya han pasado diez años y, mientras tanto, otros países siguen avanzando en el mejoramiento de su competitividad y, lo más importante aun, es que al mejorar su competitividad están mejorando sus niveles de vida y sus oportunidades de desarrollo.
En México tenemos casi una década produciendo no más de 800 mil empleos formales por año, cuando necesitamos generar 1.3 millones. Aparentemente, y de manera muy cómoda, nos estamos acostumbrando a que la informalidad es parte de nuestra vida cotidiana y que el subempleo es una forma de vida. Creo que está muy claro el camino que debemos tomar. El problema es que nos hemos tardado mucho en tomarlo, por lo que hay varias cosas que debemos hacer:
1) Cambios sustanciales para tener una reforma laboral que no sólo proteja al empleado, sino que sea suficientemente flexible para que fomente el crecimiento y la competitividad de las medianas y pequeñas empresas e industrias, pues esto a su vez generará más empleo.
2) Una reforma política sustancial para que las instituciones funcionen, motiven, cumplan y hagan cumplir las leyes en nuestro país.
3) Facilitar el proceso de apertura de nuevas empresas y motivar al crecimiento formal de las mismas, de tal manera que no haya incentivos para irse a la informalidad y a la ilegalidad en nuestro sistema de mercado.
4) Establecer los incentivos adecuados para que las empresas y el sector educativo inviertan en la generación de nuevos proyectos de innovación y en el uso de nuevas tecnologías, esto para el mejoramiento de la competitividad y de la productividad del sector empresarial mexicano.
5) Invertir significativamente en educar y capacitar mejor a nuestro capital humano para que la productividad no esté basada en el bajo costo de la mano de obra, sino en la alta eficiencia y, al mismo tiempo, sea factor de decisión para la atracción de inversiones de capital y tecnología de punta a nuestras regiones.
Insisto en que la mayoría sabemos lo que se tiene que hacer, lo que falta es hacer converger intereses y voluntades políticas para realmente tomar las medidas necesarias que fortalezcan la competitividad de nuestro país y así dejar de estar a “media tabla” como actualmente estamos a nivel mundial.
*Pablo de la Peña Sánchez obtuvo su doctorado en Administración Pública y Política en la Universidad de Arizona; imparte clases de economía política internacional y es Director Académico de la división de Profesional y Graduados en el ITESM Campus Sonora Norte.
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