La necesidad de líderes

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EMPRESA INTELIGENTE

En nuestros días, ser líder y no ser un activo agente de cambio, es una contradicción.

Por Aníbal Basurto Amparano
Líder magíster del Bufete Empresa Inteligente autor del libro “Sistema Empresa Inteligente”.
abasurto@empresainteligente.com

Aníbal Basurto Amparano
Aníbal Basurto Amparano

A pesar de que existen millones de documentos en el mundo que refieren la palabra “liderazgo”, este concepto sigue siendo el tema obligado, cada vez que se analizan las causas y las soluciones que aquejan actualmente a la humanidad.

El liderazgo es un conjunto de procesos, que definen cómo debería ser el futuro. En nuestros días, el requerimiento de más y mejores líderes se orienta básicamente hacia la necesidad de transformar empresas y organizaciones de todo tipo.

Las escalofriantes cifras que presenta el Sistema de Información Empresarial Mexicano (SIEM) (www.siem.gob.mx), nos indican que el número de empresas registradas en Sonora cayeron de 13,528 que había en el año 2001 a 5,867 en 2009, mientras que a nivel País, la cifra pasó de 638,300 a 599,518 en el mismo periodo, lo cual nos da una idea de la enorme necesidad que tenemos de líderes que reviertan esta tendencia.

En términos prácticos, lo que se requiere de estos líderes es que coadyuven no a la mejora, sino a la transformación de las organizaciones mexicanas. Y una transformación exitosa se compone de un 70 a 90% de liderazgo, y el resto de administración. Hoy en día, las organizaciones carecen en gran medida de liderazgo, y referente al cambio, piensan que lo principal es resolver cómo administrarlo.

El administrador da lugar a cierto grado de orden y facilidad para predecir situaciones, y tiene el potencial de producir de manera consistente los resultados esperados a corto plazo; pero para consolidar una cultura del cambio, se requieren líderes.

El líder se orienta a la misión-visión hacia el futuro, a los clientes, al experimento, a la acción, a la toma de riesgos, utilizando el pensamiento intuitivo y el optimismo; promueve la igualdad, detecta fortalezas, enfrenta conflictos y los riesgos a largo plazo; todo esto, traducido en asesorar, gestionar y formar, que son las tres actividades sustantivas de un líder.

La clave de la transformación

Lograr una transformación va mucho más allá de decidirse y exigir que otros lo acepten. La transformación requiere entrega, valentía, riesgo, imaginación y sentido de trascendencia, atributos que no tienen los administradores.

La estructura mental del administrador se basa en conservar, mientras que la del líder está hecha para desestabilizar: mover el estado de las cosas en la búsqueda de mejores horizontes para la gente que lo acompaña.

En un proceso de transformación es recomendable sacar del campo de juego a los administradores, subirlos a las gradas y regresarlos al campo de batalla cuando hayan pasado los “horrores” del dispendio generados por el cambio.

Únicamente el liderazgo puede motivar las acciones necesarias para alterar el comportamiento significativamente. Puede lograr que el cambio se arraigue, infundiéndolo en la cultura misma de la organización.

El liderazgo ha tenido una serie de características permanentes y otras que han evolucionado a través de los siglos. Respecto a lo permanente, una cualidad intrínseca de un líder es que tiene carisma, y la sencilla razón por la es líder, es porque tiene seguidores. El liderazgo se concibe más como acción, que como potencia, y más dinámico que estático. El escritor Warren Blank llama las leyes naturales del liderazgo a:

  • El liderazgo sucede igual que sucede un acontecimiento.
  • Un líder tiene seguidores-aliados de buena voluntad.

Los verdaderos líderes rebasan, por mucho, los linderos de las posiciones formales; la interacción con sus seguidores es la fuerza motora que hace que su liderazgo renazca todos los días. La gente se refiere a ellos sustancialmente como personas; se acatan sus indicaciones con la sonrisa en el rostro y perdonan sus debilidades humanas.

Liderazgo providencial

En el Sistema Empresa Inteligente, el liderazgo providencial es aquél en el que el dirigente siente una sincera preocupación por el destino de las personas que dirige; desea que crezcan como personas y como profesionales.

El liderazgo providencial es aquél en el cual el líder de la organización se preocupa de una manera sincera y genuina por sus colaboradores, porque los quiere sinceramente. Estos son los dirigentes que requieren las organizaciones mexicanas, para ser más competitivas, para que nuestro País alcance finalmente el ansiado desarrollo, y para que crezca el nivel de vida de nuestra población.

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