Plaza Las Palmas

Tags: , , , ,

Una ubicación privilegiada y una infraestructura moderna y funcional son algunas de las armas competitivas con las que Grupo Canoras desarrolla su Centro de Negocios Las Palmas

Orígen

Plaza Las Palmas

Plaza Las Palmas

Grupo Canoras es una empresa de 35 años de trayectoria cuyos socios son locales y originarios de Hermosillo, quienes han participado en negocios de diversos giros, entre los que destaca el de la construcción de obras pesadas, con especialidad en la ingeniería de presas, puentes y carreteras, y con clientes del sector público federal, estatal, así como de empresas privadas en toda la República Mexicana.

También participan en el giro agropecuario de uva de mesa, así como en el industrial con productos de plástico para empaque, con plantas en Hermosillo y Tijuana.

En el tema inmobiliario, Juan Francisco Salazar Aguilar, gerente de proyectos de Grupo Canoras, nos comenta que su historia se remonta a los últimos 20 años, en los cuales han participado en proyectos industriales para atender tanto al sector maquilador y de almacenamiento, además del comercial, sirviendo a centros de entretenimiento, establecimientos de comida rápida, oficinas corporativas y recientemente al giro residencial con el proyecto Los Saltos.

Grupo Canoras se considera una empresa nada improvisada en el desarrollo de centros de negocios. “Ya tenemos unos 15 años más o menos con un giro específico a gente que ocupa una oficina corporativa, gente que ocupa imagen, nuestros proyectos son en arrendamiento, proyectos patrimoniales de largo plazo”, expresa.

Una evidencia de esta trayectoria se puede apreciar en una plaza ubicada al Poniente de Hermosillo. “Es un proyecto de 25 hectáreas donde se fueron sembrando proyectos como, por ejemplo, el edificio Negoplaza, enfocado para áreas de oficinas y Cinemark, que es parte del desarrollo pero con su proyecto muy específico para el entretenimiento”, precisa Salazar Aguilar.

De hecho, fueron ellos quienes atrajeron la primera cadena de cines con el nuevo formato de multisalas, una opción de entretenimiento que ya tenía dos décadas de rezago en el Estado. “Fue un hecho a la medida”, dice, “el ‘built to suit’ que le llaman… Ellos dicen ‘yo ocupo un edificio con tal ubicación, con estas características, en cierto tiempo’, y nosotros lo construimos y terminamos rentándoselos”.

Como complemento a la operación del cine se construyó también una galería comercial situada frente al cine, así como establecimientos cuyos servicios complementan el giro de esparcimiento como restaurantes, franquicias y otros comercios que poco a poco, y derivado de la escasez de oficinas del tipo corporativas, se fueron ocupando con negocios de este tipo.

La etapa final de este importante proyecto fue como una prueba de fuego para el grupo, considera Salazar Aguilar dado que la crisis de mediados de los noventa los sorprendió como a muchos otros giros, donde importantes decisiones tuvieron que tomarse para finalmente concluir este proyecto, y desde hace casi cuatro años cuentan con una ocupación del 100%.

Desarrollan Las Palmas

Salazar Aguilar considera que a raíz del cambio de sexenio se vive nuevamente un fuerte interés por empresas tanto locales como foráneas que buscan espacios que se adecuen a sus necesidades y giros.

“Buscan espacios dignos y diseñados para oficinas de buen nivel, con ubicación y amplio estacionamiento, el cual es muy importante puesto que al desarrollador tradicional y algunos improvisados no hacen… estiran mucho la liga sacrificando cajones y que a la larga se dan cuenta que sin los cajones suficientes no es posible rentar los locales por más bien ubicados o bonitos que estén”, explica.

Pensando en esto, se desarrolla Las Palmas, un proyecto de 10 mil metros cuadrados con una ubicación considerada privilegiada, además de contar con diseño y equipamiento atractivos. El concepto es el mismo que originalmente se plantearon en Negoplaza, pues la idea es ofrecer arrendamiento de oficinas corporativas de largo plazo.

Básicamente se trata de cuatro inmuebles, de los cuales el principal cuenta con seis niveles, otro de tres pisos y una serie de locales de tipo comercial en la parte posterior. “Nosotros les decimos locales comerciales, pero no porque queramos un local de piñatas, o una estética o algo por el estilo”, aclara Salazar Aguilar, “más que todo es oficina de negocios como casas de cambio, sucursales bancarias entre otras”.

“Para este proyecto, y como política, se buscan empresas sólidas con las que se logren contratos de arrendamiento de largo plazo”, subraya. “No hemos querido desesperarnos en decir ‘métete’ aunque no sea el giro indicado, con tal de rentar el local…Preferimos tener el inquilino acorde con el tipo de proyecto, aunque estemos facultados para hacerlo”.

Para Grupo Canoras la etapa más difícil de comercialización ya pasó. “Ahora estamos en la difícil etapa de vender con un folleto, venta en papel, en donde la respuesta común es que les interesa mucho pero hasta que esté listo hablamos”. A pesar de eso, asegura que, gracias a sus antecedentes, ya se tiene el 50% de los espacios rentados, con algunos de los negocios de alcance nacional e internacional, cuyos perfiles se adecuan al proyecto.

Competencia

Aunque es fácil identificar proyectos de oficinas corporativas similares como las que se encuentran en el Vado del Río y la misma Torre de Hermosillo, Grupo Canoras tiene claras sus ventajas.

“La ubicación y el tipo de infraestructura nos hace distintos”, explica Salazar Aguilar, “los otros son proyectos viejos y dentro de nuestra cartera tenemos precisamente reubicaciones de ese tipo de proyectos que ahora vienen a nosotros después de cinco, ocho o diez años. Inclusive tenemos hasta reubicaciones propias que vienen de la Negoplaza y de la Galería hacia acá”.

Según el empresario, la Torre de Hermosillo, cuenta con 8,500 metros de espacio en 17 niveles de 500 metros cada uno, mientras que la superficie total de Las Palmas asciende a 9,500 metros sumando los tres complejos, en tanto que la Negoplaza tiene alrededor de 6,000 metros rentables.

“Aunque sean productos similares en cuanto al giro, hay una diferencia significativa que creemos que el inquilino la ve en un mediano plazo”, reconoce Salazar Aguilar. “Es el hecho de que tratas con un solo dueño y no un grupo de propietarios de diferentes pisos o locales cuyos intereses muchas veces no son los mismos, donde muchas veces ahí se pierde el mantener la infraestructura acorde al proyecto inicial”.

Futuras inversiones

Una de las futuras inversiones de Grupo Canoras será la edificación del proyecto Metrocentro, ubicado junto a la edificación de la próxima tienda de Comercial Mexicana en Hermosillo, en la confluencia de los bulevares Colosio y Solidaridad, revela el empresario.

“Tendría que ser algo de mucha densidad, algo muy vertical como hotel, departamentos inclusive, un centro comercial. No obstante, no hay un anteproyecto que tengamos claro aún”, aclara.

Mejores prácticas

Al estar íntimamente relacionado con el giro de construcción, Grupo Canoras cuenta con todo el recurso humano de ingeniería de proyectos y arquitectura y con el equipo de construcción, lo que le permite, además de reducir costos por una integración, no depender de terceros para efectos de tiempos de entrega, con los cuales ha estado cumpliendo satisfactoriamente.

Su enfoque selectivo de clientes sólidos y de largo plazo le permite un mejor control y adecuación de su cartera de clientes con los compromisos de amortizaciones del proyecto.

El proyecto Las Palmas requirió de una inversión total de 80 millones de pesos, sin considerar el terreno, la cual fue financiada en parte a través de la banca comercial. “Nos apoyamos con Banamex, quien nos dio un crédito de largo plazo, puesto que un proyecto de este tipo así debe ser”, puntualiza Salazar Aguilar.

Comparte la liga de este artículo: http://bit.ly/byV8BU